It’s been five years since…

Desplazar hacia abajo para español

It was five years ago that I wrote this letter addressed to Former President Obama, after he announced the Deferred for Action for Childhood Arrivals (DACA) program which leaves out millions of undocumented immigrants, including those of us who have been deported.

I just want to take the opportunity to remind my followers why this blog was started. Anything I could say about the demands I expressed on the letter would only be a regurgitation of what I have been saying about the deportee cause all along. You get tired of feeling that you don’t exist in the migrant rights conversation north of the border.

 

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The closed door. Border Wall, Tijuana/San Diego (2017)

However, I have been encouraged by friends and colleagues I have met along the way to continue to tell my story which has found ways to spread in other platforms. My experience of deportation and a copy of the letter to Obama has been included in the book An Immigrant Generation’s Fight for Their American Dream by author and journalist Eileen Truax.

Thank you to those of you who have supported me along this journey. The struggle continues.

Link to letter: Dear Mr. President

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De frontera a frontera: La región sur me reorienta hacia el norte

A personal essay (Spanish) of my journey in the past year near the southern Mexican border, my criticism of Mexican civil society organizations working on migrants rights and the hypocrisy of advocacy efforts on both sides of the Mexico-US border.

Essay first appeared in El Nuevo Sol on April 6, 2017.

An updated translated version of essay published in Youth Circulations on July 24, 2017. 


Mex-Guate Border

En la frontera México-Guatemala, Lago Internacional (julio 2016)

¿K’uxi elan avo’onton? es una expresión que se usa para saludar dentro de las comunidades indígenas tsotsiles en Chiapas. Me explicaron que su traducción literal es “¿Cómo está tu corazón?” Ha sido una de las más lindas expresiones que he escuchado y que no llegué a pronunciar correctamente, pero me llenaba de felicidad cuando me respondían, “Lek oy”, “muy bien”. Lo que sí aprendí es que es más que una expresión. Representa otra manera de pensar. Desde este saludo se combate la superficialidad a la que nos hemos acostumbrado cuando nos preguntan: “¿Cómo estás?”, al cual la mayoría respondemos “bien”, de manera robótica, aunque en realidad no lo estemos.

La pregunta ¿K’uxi elan avo’onton? también es una invitación a la reflexión desde el corazón, porque no solo desde ahí se siente, también se piensa. Para yo poder responderla, tendría que volver a mirar hacia esa parte dentro mí que había hecho a un lado por mucho tiempo, porque era mejor no sentir el dolor causado por las rupturas que he sufrido a lo largo de mi vida como migrante. Pronto me di cuenta que no tenía certeza de en qué condición estaba mi corazón, ni si lo tenía intacto. ¿Habrá estado conmigo en los últimos 7 años que he estado en México o parte de él se habrá quedado en Los Ángeles, donde viví 20 años de mi vida antes de ser deportada?

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¿Dreamers en México?

Tuve el gusto de dialogar con la última de varias delegaciones de “Dreamers en México” que conocí durante su visita a México por medio de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), en un encuentro entre los que venían de allá (Estados Unidos) y los que ya estábamos aquí (México). La lucha del movimiento de jóvenes indocumentados en Estados Unidos la conozco, ya que en un momento yo pertenecía a esta, pero nunca acabas de conmoverte por la resilencia que vez en cada historia de vida. Así que me di el tiempo de escucharlos, el ver que tan importante era para ellos reconectarse con sus raíces después de décadas de no haber estado en su país de origen. Al mismo tiempo, como se los dije en persona, yo soy crítica de estas delegaciones de Dreamers traídas por el gobierno mexicano. No por la oportunidad que se les brinda de visitar a su país, si no por el contexto y las circunstancias en las que sucede.

Al ver el siguiente vídeo, me queda claro que esto es propaganda del gobierno mexicano, en donde se difunde el mensaje de que apoya a los Dreamers. Habría que preguntarse, ¿a cuales Dreamers? Les aseguro que no somos los hemos llegado a México de manera involuntaria y que vivimos sin la opción de regresar a vivir a EE.UU.

Creo que para empezar un diálogo honesto con nuestros compañer@s Dreamers al norte de la frontera sobre una solidaridad en una lucha transnacional (tema que tocamos en nuestro encuentro) se tiene que reconocer nuestro posicionamiento. La verdad es que lo que yo esperaría de los que se llaman ser solidarios con nosotros en México, es que reconocieran abiertamente de qué se trata su lucha, la cual no es de regresar a México si no de poder quedarse en EE.UU. Al final del vídeo se hace referencia a aquel México que se ve como una potencia económica, pero al mismo tiempo, se pierde de vista los problemas serios que tenemos de derechos humanos.

Aquí en México, los activistas, periodistas y personas que luchan por un cambio lo hacen corriendo el riesgo de perder sus vidas. Aun siendo una economía emergente, vivimos en uno de los países más desiguales del mundo. Esta es la verdad que se les escapa a los que se comen el discurso del gobierno. No cabe duda que México es un país hermoso y que hay mucho que apreciar, más si vienes de visita y no tienes la necesidad de quedarte en este país indefinidamente. 

Una vez más, los Dreamers que estamos en México somos invisibilizados con la ayuda de los mismos activistas del pro-movimiento inmigrante en EE.UU., los que hablan de un México “lindo y querido” que con orgullo promueven. Pero irónicamente, prefieren estar de regreso al país en el que están arraigados, y este no es México, mientras que nosotros seguimos en el olvido, sin poder ejercer nuestro derecho de también pertenecer allá, en las comunidades donde crecimos en EE.UU. #NiDeAquíNiDeAllá #DreamerTourism