HuffPost Voces – Si muero lejos de ti: Palabra de presidente

La columna de la semana es escrita por Eileen Truax, quien después de haber publicado una carta abierta al Presidente Obama, sigue sin respuesta así como las peticiones del resto de la comunidad migrante que continua siendo el blanco de una política de deportaciones.

Algunos se salvan, como en el caso de la familia de Erika Andiola, y otros como mi familia y yo, somos deportados y muchas veces nos quedamos en el olvido. Aunque el mismo Presidente Obama confirma que su administración se está enfocando en personas con récords criminales, yo se que no es el caso ya que como yo, hay miles que al ser forzados a cruzar esas puertas fronterizas, también ven esfumándose sus vidas que construyen en EEUU…y sin haber cometido un acto criminal.

Les comparto la columna publicada en HuffPost Voces donde Eileen nos recuerda de las promesas falsas que sigue propagando el Presidente Obama.  ¿Será este termino mas de lo mismo?

Publicado: 23/01/2013 14:01 en HuffPost Voces

Eileen Truax

Periodista y bloguera

Si muero lejos de ti: Palabra de presidente

El 10 de enero pasado Erika Andiola recibió la noticia que cualquier inmigrante indocumentado sabe que puede llegar pero espera jamás oír: agentes de inmigración arrestaron en Arizona a su madre, María Arreola, y a su hermano, Heriberto Andiola.

Erika, una conocida y pujante activista dreamer -los jóvenes estudiantes indocumentados que luchan por la aprobación del DREAM Act-, inmediatamente subió al internet un video explicando el caso de su familia y pidiendo a la comunidad que empezara a hacer llamadas y enviar cartas a las autoridades de inmigración para detener su deportación. Erika es una dirigente de alto perfil, y la mañana siguiente las reacciones se encontraban en todos lados: decenas de organizaciones ya habían manifestado su apoyo y la agrupación Dreamactivist reunió firmas para pedir la liberación de los Andiola bajo la prerrogativa de “prosectuorial discretion”, o a discreción del fiscal, que tienen las autoridades de inmigración de Estados Unidos en los casos de detenidos que no han cometido delitos graves.

Unas horas más tarde, Erika daba a conocer a través de su página de Facebook que su madre y su hermano habían sido liberados. Según la información publicada por la joven, el autobús que lleva a los detenidos en proceso de deportación a la frontera con Tijuana ya iba en camino cuando el chofer recibió una llamada con la orden de detenerse.

Horas más tarde Erika agradeció a quienes se movilizaron y reconoció que su madre estaba libre por la influencia que tiene la red a la que pertenece la activista, pero también se cuestionó: ¿Y qué pasó con las otras personas que iban en el autobús, con sus hijos, con sus familias?

A lo largo de su primer periodo de gobierno, y como respuesta a las gestiones realizadas por dirigentes proinmigrantes durante el proceso electoral de 2008, el presidente Barack Obama dejó claro que la prioridad en los casos de deportación estaría enfocada en las personas que representaran un peligro para el país; es decir, casos de personas sospechosas o acusadas de narcotráfico, terrorismo o algún otro crimen grave. En tanto que la inmigración indocumentada sin antecedentes penales no lo es, esta comunidad no sería el primer objetivo de su gobierno.

Esto sonaba muy bien, pero los cuatro años siguientes fueron una bofetada para la comunidad inmigrante. Durante ese periodo, el gobierno Obama deportó a un promedio de 400,000 personas al año; de los casos que han pasado por tribunales, sólo el 13% ha tenido algún cargo criminal.

A pesar de ello, el discurso presidencial sigue siendo el mismo. En 2012, como respuesta a una carta que le envió Nancy Landa, una chica dreamer que fue deportada en 2009, Obama envió un texto preescrito en el que asegura a la joven que la prioridad en los procesos de deportación siguen siendo los criminales. “¿Entonces yo soy una criminal de alta prioridad?”, se preguntó iracunda Nancy. La misma pregunta se hace la familia de Erika Andiola, y quienes iban en el autobús que siguió su ruta hacia Tijuana, y las miles y miles de familias que han sido separadas durante la gestión del presidente del cambio.

Como lo mencioné en un texto publicado en este espacio el día del triunfo de Obama para gobernar un segundo término, el presidente está en deuda con la comunidad latina. Empeñó su palabra cuando ofreció detener las deportaciones, gestionar con el Congreso la aprobación del DREAM Act, cabildear una reforma migratoria. El cargo en el que acaba de rendir protesta por segunda ocasión no es menor: es el que le confiere la representación de los intereses de más de 300 millones de personas, entre ellas cincuenta millones de latinos, por las cuales debe velar.

La palabra empeñada no es la de Barack, el muchacho afroamericano que organizaba jóvenes en los barrios de Chicago, ni la del senador Obama, el joven y carismático político que se robó simpatías con un discurso en una convención demócrata. Es la palabra del presidente de Estados Unidos, y quien ostenta la investidura, debe estar a la altura de ella. Y cumplir su palabra.

Guest Voz: If a Deportee Could Vote

Posted date: November 05, 2012 | LatinaLista

By Nancy Landa

MundoCitizen

Over the past few months, I have been on a personal vendetta against President Obama for his broken promise on immigration reform and on the record-setting deportations under his administration.

There has been very little proof that the majority of children, youth, and families that have been deported are high priority cases or that this is in any shape, way or form improving the security of the US contrary to what the administration states.

The Great American Boycott and 2006 U.S. immigration reform protests, on May 1, 2006. (Photo credit: Wikipedia)

If you have any doubts, you just need to look at my personal story.

In 2008, I had actually signed up to volunteer on the Obama campaign not too far from my now hometown of Tijuana, just across the border (or as we say here,en el otro lado) in San Diego. We were hoping to turn around the conservative vote there, not only for the presidential ticket but also for local candidates.

I remember that Tuesday night during the election rally, after working tirelessly on Get out the Vote (GOTV) efforts, we were glued to the monitor waiting for the election results. And the rest was over, we were celebrating with joy President Obama’s victory.

The first thing I said to myself was: “I really hope that the legal limbo that I found myself in would be resolved” not only for me but for the countless of DREAMers that believed in the HOPE he represented for comprehensive immigration reform.

But now four years later, all we have is over a million deportees and a short-term fix (Deferred Action) which allows only a temporary relief to undocumented youth that are yearning for an opportunity to be productive members of society in a permanent way.

The question for me now is, would I still support President Obama if I was in the states?

Well, before I can answer it I had to revisit why I even care now. I no longer live in the U.S. I should pay attention to Mexican politics right? Well, in a way I am. I have not gotten around to being involved in campaigns as I still have much to learn about Mexican politics (a whole different animal) but I did vote in our elections this past July, my first-ever vote in presidential elections.

But having lived in the U.S. for almost 20 years, with close ties to friends and relatives that live there is enough for me. Not to mention that we in Mexico should care about the elections in the U.S. as our relationship with our neighbor up north is very relevant to us.

Having said that, I return to the main question. And on this matter, yesterday I had a debate with my dad about the elections and just realized for the first time in my life since I recall discussing politics with him, he is favoring a Republican!

My hardcore staunch Democrat dad is holding Obama’s promise for immigration reform against him. And I understand that, it is very hard to be forgiving about this when you experience deportation.

And I also have the right to adopt that view. At the same time, when I take a look at the bigger picture and compare the candidates in what I see in the news, hear in their speeches, read in the newspapers about their views, all in light of their party’s political platforms, I am not too certain things will be better for the immigrant community with Mitt Romney.

I agree with the criticisms against the Democratic party as they are the “party of whips” that do not take strong stances on issues and cannot get their votes aligned to make things happen. And I do believe they are are ‘cop outs’ when they use the “we do not have enough Republican support” as an excuse for ineffectiveness around the immigration issue.

What is also obvious to me is that the Republican party has taken a much more antagonistic stance toward undocumented immigrants. Romney has stated he supports self-deportation, does not support continuing with Deferred Action, opposes the DREAM Act and is more concerned about securing the border.

Actually, I think he is much worse than Bush Jr. on immigration. He will not be the reincarnation of former President Reagan as many Republicans, especially in the Latino community, would like to believe when they state he would deliver comprehensive immigration reform.

The truth is, both parties have failed the immigrant community. I lived in the U.S. during four presidents, representing both parties and during that time, there were no immigration law changes that could have helped individuals like me become legal permanent residents.

And although a temporary solution is not what we expected from President Obama four years ago, it is much more than we have gotten from any other president on this issue in two decades. Romney will pose to be a risk to all those DREAMers that are slowly coming out of the shadows to apply for Deferred Action.

The last thing we need to see is for those borders to continue to be flooded with deportees, especially of young immigrants, because of the inability of either party to revisit immigration laws that have been inflexible for so long and do not work anymore for our current reality.

Nancy Landa is a deported honors graduate and former student President of California State University, Northridge (CSUN). Nancy resides in Tijuana since her deportation in 2009 and has shared her story to highlight the need for comprehensive immigration reform in the U.S. You can follow Nancy on Facebook and Twitter @mundocitizen.